Truvance sigue la evolución de tu piel con fotos guiadas en casa y en tu centro, siempre con el mismo protocolo, y te dice qué ha cambiado de verdad. Sin filtros, sin promesas: solo cuenta lo que cambia de verdad.
La cámara comprueba distancia, encuadre, inclinación y luz, y no dispara hasta que todo está bien. Así cada foto se puede comparar con la anterior.
La primera semana, 3 días de fotos. Truvance aprende cuánto varía la medida de tu piel sin que cambie nada.
Apuntas tus productos de mañana y noche con un toque y los ves sobre tu gráfica.
Hidratación, poros, textura y arrugas, zona por zona, con su veredicto.
Si te subes tres veces seguidas a la báscula, marca números distintos aunque no hayas cambiado. A eso lo llamamos ruido. Con la piel pasa lo mismo: la luz o el ángulo mueven el número. Truvance mide ese ruido en tu foto y solo te habla de un cambio cuando lo supera.
Datos de demostración. Dentro de la banda, cualquier subida o bajada es ruido: la luz, el ángulo o el propio análisis. Fuera de ella, es tu piel. Prueba con «Poros»: ahí no hay cambio real.
No te vamos a decir que mejoras si no es verdad. Por eso, cuando mejoras, te lo puedes creer.
Pasas por cabina cada pocas semanas, pero tu piel cambia cada día en casa. Tu rutina, tu constancia y cómo responde tu piel también deciden el resultado. Truvance llega de la mano de tu centro de estética y mide en los dos sitios: el tiempo entre visitas deja de ser un hueco.
Pregunta en tu centro de estética por Truvance: te enviarán el enlace para instalar la app. ¿Tu centro aún no lo usa? Escríbenos y te contamos cómo.